En la industria cervecera, la denominación de los distintos tipos de agua puede variar según el país, el diseño de la planta y los criterios internos de operación. Por esta razón, en esta sección utilizamos una clasificación funcional basada en el grado de tratamiento y en su uso específico dentro del proceso.
Desde el punto de vista de la ingeniería cervecera, la gestión del agua es un factor crítico de costo. Una planta con alta eficiencia presenta consumos que oscilan entre 2.5 y 6.4 hl de agua por cada hectolitro de cerveza vendida (con un promedio de 4.2 hl/hl). Alcanzar estos niveles depende directamente de la modernización de los equipos, el control de procesos y la asignación correcta de cada tipo de agua según su etapa.
Técnicamente, el flujo de agua evoluciona en cuatro grandes etapas: agua bruta, agua pretratada, agua tratada (o de uso general) y aguas de uso específico.
Clasificación funcional del agua
- Agua bruta: El recurso tal como se capta de la fuente.
- Agua pretratada: Sometida a una remoción primaria de sólidos y contaminantes físicos.
- Agua tratada o de uso general: Acondicionada para su distribución general.
- Aguas de uso específico: Corrientes con ajustes finales (Agua cervecera, Agua de calderas, Agua desaireada).
